viernes, 18 de noviembre de 2011

La hoja

Simplemente una hoja entre mis manos, y aun así no logro identificarla.Es perfecta ,blanca como el algodón, blanca como una nube que cruza los cielos. Sus esquinas perfectamente cortadas en ángulos rectos, perfilan las manos del hombre que las diseño.
Tal vez un laborioso obrero, tal vez un tímido empleado de una papelera, tal vez un artista del papel.
No lo se, tan solo se que permanece en blanco y que no encuentro palabras para llenarla, por que definitivamente ese es su destino.
Allí desafiante esta sobre mi escritorio, esperando que poemas o frases ocupen un lugar donde ella oficiara de fondo.
Un cuento se esconde en mi cabeza, y a pesar del llamado de esa hoja de papel se niega a hacerse ver.
Tomo la hoja nuevamente entre mis manos y la sensibilidad de mis sentidos intentan comprender la textura de su ser.
Dime hoja ¿Has sido árbol alguna vez?.
Ella no responde a mi pregunta , pero en su textura reconosco la textura de una hoja verde brillando al sol en un bosque frondoso en algún lugar de no se donde.
Alguien se atrevió a cortar su tronco ,alguien se atrevió a convertirla en celulosa junto a sus hermanas.
Perdió el brillo del verde frondoso, perdió el brillo del sol y del aire diáfano de la mañana.
Y comprendo que fuiste vida en el universo, y yo torpemente intento darte vida en un triste verso que esta por nacer.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

El perfume de los tilos me adormece en las mañanas de mi ciudad y con mi mate debajo del brazo cruzo mi barrio con el desden que me han dado los años.
Los pájaros no dejan de trinar desde las frescas copas de los arboles que se inclinan reverencian do a la ciudad.
Un perro grande bosteza en el portal de un viejo caserón, fiel imagen de sus dueños y del paso de un tiempo que quizás tal vez halla sido mejor.Lentamente se va despertando el barrio entre bostezos y la pereza de los que no quieren ir al trabajo.
El ruido del camión de los basureros rompe el silencio junto con la gurisada que divertida cuadras mas abajo rumbea para la escuela.
Las persianas de los talleres rechinan con la insoportable molestia que le provoca a mis pocos dientes, entonces mi calvicie se comienza a calentar justo cuando el sol irrespetuoso de mis años no deja de crecer en el horizonte.
Camino lento, no tengo prisa pues ya le robe al tiempo su tiempo y el a mi, mi sonrisa.
Conservo los sueños de juventud,y la maldita y traicionera memoria, revive mi vida, junto a la pesadez y lentitud de mis pasos.
Perdida esta ya la tersura de mi piel, mis manos temblorosa y manchadas intentan verter el agua caliente en un mate que se ha puesto tan viejo como yo.
Mientras tanto mi humanidad se planta frente a un kiosco de diarios y un joven con la insolencia de sus jóvenes años me pregunta ¿Que va a llevar DON?
No le respondo, con mi mano izquierda temblorosa señalo un diario casi que al hazar,busco entre mis bolsillos unas monedas, pago y me retiro lentamente hacia un banco frente al mar.
Aquí el mundo vuelve a detenerse, son ese olor a mar, las olas rompiendo blancas y saladas en la playa y el griterío incesante las gaviotas que revolotean muy cerca de los barcos de los pescadores.
Mis anteojos redondos y cargados de aumento me permiten leer el diario,ya me aburren las noticias policiales, las políticas, y las deportivas, entonces busco las necrologicas y descubro que la han matado.
Era mujer joven y fresca por donde pasaba dejaba su perfume y rebeldía era orgullosa y amada por innumerable cantidad de hombres.
Pero hoy me entere que la habían matado otros... hombres.
Disfrazados de modernidad y tecnología, gritando a todos que ellos eran el futuro, y con su futuro violento y egoísta la mataron, hablo de mi Libertad.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Cuando te vayas

Cuando te vayas...


le faltara una cuerda a mi guitarra,


y sus acordes disonantes


dejaran caer sus notas al vació





Cuando te vayas


le faltara una pagina a mis libros,


y otras hojas en blanco


preguntaran por que te has ido





Cuando te vayas


en una mesa para cuatro,


habrá una copa vacía


y el duende del vino


no esconderá su desdicha





Cuando te vayas


un coro de ángeles murgueros,


callaran sus voces


a la vera de los caminos





Entonces algunas lágrimas cruzaran los cielos y los mares


para posarse en tus ojos y en la nostalgia de tu ausencia.





Y si aun así no piensas en el regreso


te ofrendo mi alma y mi libertad,


como prueba de que te quiero

jueves, 6 de octubre de 2011

Declarcion de conciencia



Me duele el sistema, pero más me duele el capitalismo y sus consecuencias.
Por que me duele el capitalismo salvaje… o el salvaje capitalismo.
Me duelen sus marginados, sus hambrientos ignorados aquellos olvidados.
Niños mugrosos de los asentamientos, viejos sin dientes sin futuro ni esperanza.
Por que me duelen su política y sus políticos embusteros.
Sus gobiernos y sus gobernantes, sus default, y stand bays.
Me sublevan las deudas, y sus cobradores, que llenan de sangre la tierra donde nací.
Me asustan sus bombas y sus daños colaterales.
Y son las rejas cárceles que silencian voces que se pudren en algún lugar
Me indignan sus sonrisas en la pantalla de un televisor, sus trajes y su ostentación
Me fastidian, falsos gurues y profetas del engaño.
Miserables charlatanes que envuelven inocentes cabezas y en piedras de colores te prometen un futuro mejor.
Me indigna el ladrón de guante blanco, que te palmea la espalda para robarte tu vida.
Me rebelan sus bastones largos, golpeando cabezas en protestas dignas.
Sus carros blindados y su guardia de infantería.
Me quitan el sueño sus edictos y leyes que coartan las palabras.
Las presiones de un palacio al que llaman de Justicia.
Donde sus hombres se venden por una mísera codicia.
Me asusta su ciega justicia, que cada día se vuelve más injusticia.
Y lo que mas me duele, es tu ausencia.
Dicen que vives conmigo, y que me acompañas a todas partes, pero juro que nunca te he visto.
Tan solo se que llevas nombre de mujer.
Y que los poetas te nombran a escondidas cuando nadie los ve.
Por que te extraño en el día a día, te nombro primavera, de la rebeldía, te llamo, canción prosa, poesía.
Y aunque me duelas en el alma, yo te quiero mía, Libertad.
Único dolor por el cual estoy dispuesto a entregarte mi vida.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

El tratamiento

Hoy vinieron por mí. Cuando lo hacen, entran dos tipos grandes como casas, me impresionan más como obreros de la construcción, que como enfermeros, es inútil resistirse estoy a su merced.
Siempre su trato es amenazante y ríen como si estuvieran locos.
Entonces dicen que comenzaran un nuevo tratamiento, primero me inyectan algo para tranquilizarme para luego levantarme cuando están seguros de que no ofreceré resistencia.
Me suben a una camilla y entre dormido aprecio que voy recorriendo un pasillo largo que solo iluminan unas lamparillas amarillas, la humedad del techo deja desprender un moho negro como el destino que me espera.
Avanzamos por aquel pasillo y una habitación gris y fría, me recibe en silencio.
Una camilla metálica esta ubicada en el centro, allí depositan mi cuerpo desnudo bajo los efectos de algún alcaloide.
Equipos metálicos llenos de botones y luces me miran amenazantes, cables de colores saltan hacia el vacío y como culebras hambrientas intentan morder mi cuerpo.
Siento miedo
Un hombre bajito, pelado y con gafas de un gran aumento da ordenes mientras se coloca unos guantes de látex, me mira de costado y sonriendo me dice_ Tranquilo, todo va a estar bien.
Intento hablar, pero mi lengua me pesa y solo se oyen sonidos incongruentes de mi boca que solo quiere decir, déjenme en paz.
Finalmente me encuentro sujetado a la camilla de pies y manos en cruz, un enfermero me vuelve a inyectar mientra un tercero pela mis parietales con una navaja sin filo, sangro con dolor, mientras limpia esas heridas con agua oxigenada.
Luego, coloca unos electrodos a ambos lados de mi cabeza, termina por cerrar un cerco que la mantiene fija y firme y cierran mi boca con una bola que sujetan por detrás en mi nuca.
El hombre que parece ser el medico, me vuelve a hablar, _Esto te va a doler un poco pero es por tu bien, solo queremos ayudarte eliminando a esos fantasmas que habitan tu cabeza.
Lloro con desesperación implorando que me dejen en paz, no estoy loco, los locos son ustedes, pero por mas que lo intento, tan bien sujetado estoy que no puedo ni hablar ni moverme.
Mira a mis ojos con la misma indiferencia del que actúa con una rutina aburrida, realmente no creo que le importe mi salud, sonreí por cortesía y baja una palanca de uno de los equipos y un flujo de corriente eléctrica ingresa a mi cabeza con brutalidad desmedida.
Siento el olor a piel quemada que desprenden mis parietales, siento como ese relámpago de luz azulada invade mis neuronas que se agazapan intentando huir del embate. Es inútil su recorrido es imparable, todo se contrae dentro de mi cabeza, pequeños músculos, venas y arterias, la materia gris parece cocinarse y los dolores vuelven a recorre todo mi cuerpo.
Caigo en los brazos de los dioses que contienen por un instante mi dolor.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Así es, un buen día me encerraron, le pusieron límites a mi libertad entonces entre cuatro paredes, una puerta y una ventana, por donde apenas puedo ver la luz del día., pretendieron esconder mi vergüenza. ¿O es que acaso?, debo decir, su vergüenza.
Ahora me dicen que pretenden mantenerme a salvo, dicen que de mi mismo.
No entiendo.
¿Es que acaso, se puede dañar uno mismo queriendo ser distinto que los demás?
¿Acaso un solo ser en el universo, puede poner en peligro un sistema decadente?
¿A quien lastimo con mi pensamiento?, ¿Quién se siente amenazado por la idea de ser libre?
Pero solo me pudieron poner límites entre cuatro paredes, y estas no me detienen.
Cada tanto escapo, vuelo, conozco lugares donde nunca nadie antes había estado.
Pero no podían aceptar un miembro de la sociedad que fuera distinto.
Entonces buscaron una escusa para mi encierro, entonces dijeron que perdí la razón, por una mujer.
Y eso no es verdad. Aquí y ahora continuo huyendo. Aquí y ahora ella nunca me ha abandonado, ellos no lo saben, pero viene algunas noches a visitarme.
Algunas veces lo hace como un ángel, para amarme, otras lo hace como un demonio tan solo para burlarse.
Pero fue cuando me dijo que se iba que comenzó mi sufrimiento.
Tanto aprendí de ella, tanto me enseño, que fue de su magia que me enamore un día, fue de su boca, que aprendí a saborear un beso, fue de sus manos que me aferre como un niño, y de su voz las palabras que no me olvido.
Entonces un día dijo que se marchaba, que debía aprender a vivir sin ella, que me podía volver a enamorar y que merecía alguien mejor. Me dijo –Tienes que elaborar tu duelo, y sin mirar hacia atrás se marcho dejando en el aire un beso para esconder sus lagrimas, en el silencio. Y aun me duelen sus palabras en la despedida, pues es una mentira, y entonces me doy cuenta que no soy yo el loco, la loca es ella que huye del amor, equivocando el rumbo dejándose llevar por una boca que la engaña.
Pero entonces al irse no me dijo el ¿Cómo?... ¿Como haré para olvidarla?
Y fue así como perdí mi compostura y entonces llore como un niño solo en una tormenta. Tan furioso estaba que rompí todo lo que encontré a mi lado, entre esas cosas rompí su foto, y mal dije mi vida.
Y aquellos días que me parecieron los días mas felices de la vida…, mi vida, se transformaron en la pesada mochila que cargo como una vil condena. Por eso río y lloro, por eso canto, por eso brindo con mi copa vacía y bailo la música con la que nos enamoramos.
Por eso aun la busco, por que se que esta detrás de estas paredes y se que no me detendré hasta volver a hallarla.