Tan fácil será olvidarte.
Será como seguir tus huellas en la arena, puede ser en cualquier tarde de otoño, cuando al querer seguir tu rastro este se desvanezca en el mar.
Y aun así, pudiera querer seguir tu perfume, en el ancho mar.
Y aun así, pudiera seguir una estela, que me lleve al tormentoso mundo del dolor.
Perderé tu rastro como un navegante sin su estrella polar.
Sera tan fácil olvidarte como arrancarme la piel a jirones, será tan fácil como perder los sentidos vagando en el oscuro sabor del vino.
Olvidarte en cualquier sendero, cuando ya el sol pueda segar mis ojos y en mis retinas solo quede una sombra de lo que fue tu amor.
Olvidar el aire que respiro, olvidar que existe el cielo celeste, olvidar el vuelo del pájaro, que temeroso se esconde cuando se apaga la luz del sol.
Podré olvidar tu sabor en los labios de la rutina, mientras el vacío me hiera por que se va tras de ti.
Olvidarte en un torbellino del frío viento que envuelve a mi ciudad, recorriendo calles y bares solo preguntando si te han visto pasar.
Olvidarte, ¿como podría olvidarte?, si estas en todas partes.
Junto a una ventana que ve a la plaza, en el sillón del living, en la ropa por planchar.
En esa cama vacía, donde nos prometimos no ser igual que los demás.
Ya ves, te estoy olvidando cuando en un diario viejo, veo que en el mundo nada ha cambiado, y en la pagina siguiente otro hombre muere de frío y en soledad.
Olvidarte mujer…olvidarte… ¿como podría olvidarte?
miércoles, 14 de diciembre de 2011
jueves, 1 de diciembre de 2011
Una vez más soplo el viento del océano cargando de vitalidad las velas desplegadas, y el vuelo gentil de los albatros acompaño la nave que definitivamente se alejo de las costas.
Entonces los caminos de la tierra ya no fueron caminos, fueron estelas blancas que marcaron un rumbo en las profundas aguas de lo incierto.
Del cielo celeste surgieron colores oscuros, y se apagaron las estrellas que semejaban a faros de viejas estancias, donde la vida se colgaba y se perdía a gironés.
Las huellas del hombre se perdieron en historias que ya nadie recuerda, como los perfumes que de su piel fresca y joven se hicieron tan volátiles como el aire diáfano que permite alejarlo en silencio. Y fueron aquellos vientos sureños empeñados en esconderlos en los montes donde ya nunca nadie podrá volver a sentir su fragante aroma.
El hombre errante caminante de un mundo que le sorprendió en su inocencia hoy lo ve alejarse, y no se trata de de un vencido no se trata de un caído.
Se trata del cansancio que le envuelve desde la incompresion
Entonces los caminos de la tierra ya no fueron caminos, fueron estelas blancas que marcaron un rumbo en las profundas aguas de lo incierto.
Del cielo celeste surgieron colores oscuros, y se apagaron las estrellas que semejaban a faros de viejas estancias, donde la vida se colgaba y se perdía a gironés.
Las huellas del hombre se perdieron en historias que ya nadie recuerda, como los perfumes que de su piel fresca y joven se hicieron tan volátiles como el aire diáfano que permite alejarlo en silencio. Y fueron aquellos vientos sureños empeñados en esconderlos en los montes donde ya nunca nadie podrá volver a sentir su fragante aroma.
El hombre errante caminante de un mundo que le sorprendió en su inocencia hoy lo ve alejarse, y no se trata de de un vencido no se trata de un caído.
Se trata del cansancio que le envuelve desde la incompresion
Por que no ha dejado legado, ni historias, ni poesías, su nombre no tiene nombre, siendo un hombre de las esquinas.
No pudo ser recuerdo, ni memoria, mucho menos leyenda o mito.
Ha sido vasos de alcohol debajo de los faroles, naipes en tugurios y sombra de los arrabales.
Tan solo un largo sobretodo en la fría madrugada, un sombrero negro y debajo una rauda mirada.
Manos limpias y rápidas para empuñar un arma, por defensa pura de alcahuetes y de canas.
Herencia de los desposeídos, fueron el frío, la deshonra y la galleta quemada.
Ausente de las esperanzas, cuando los sueños le fueron prohibidos, desposeído de los futuros, por no ser parte de las tranzas.
Humilde entre los humildes, sin documento, sin números, ni guitarras, sin espacios donde derramar sus lagrimas.
Un hombre libre, una sombra en las noches, un vendaval de imposibles, rumbo al oscuridad de la desmemoria urbana.
No pudo ser recuerdo, ni memoria, mucho menos leyenda o mito.
Ha sido vasos de alcohol debajo de los faroles, naipes en tugurios y sombra de los arrabales.
Tan solo un largo sobretodo en la fría madrugada, un sombrero negro y debajo una rauda mirada.
Manos limpias y rápidas para empuñar un arma, por defensa pura de alcahuetes y de canas.
Herencia de los desposeídos, fueron el frío, la deshonra y la galleta quemada.
Ausente de las esperanzas, cuando los sueños le fueron prohibidos, desposeído de los futuros, por no ser parte de las tranzas.
Humilde entre los humildes, sin documento, sin números, ni guitarras, sin espacios donde derramar sus lagrimas.
Un hombre libre, una sombra en las noches, un vendaval de imposibles, rumbo al oscuridad de la desmemoria urbana.
jueves, 24 de noviembre de 2011
El silencio
El silencio, hace ruido en mi cabeza,
y solo me deja escuchar
el rapido taconear de tu partida
El silencio me deja caer al vació
donde los espejos no reflejan tu rostro
No desespero,
pero me hundo
Y este silencio amargo
este silencio duro,
me lleva como al descuido.
A querer volver a escuchar tus gemidos
en esa habitación,
que recojío un amor clandestino
y solo me deja escuchar
el rapido taconear de tu partida
El silencio me deja caer al vació
donde los espejos no reflejan tu rostro
No desespero,
pero me hundo
Y este silencio amargo
este silencio duro,
me lleva como al descuido.
A querer volver a escuchar tus gemidos
en esa habitación,
que recojío un amor clandestino
Recuerdos
Las palabras no encierran los hechos
Los hechos no encierran las palabras
Los amores conversos son amores del alma
Los clandestinos sentimientos
escondidos en espíritus errantes
vuelven a ser únicos poseedores
de los mas profundos recuerdos
Los hechos no encierran las palabras
Los amores conversos son amores del alma
Los clandestinos sentimientos
escondidos en espíritus errantes
vuelven a ser únicos poseedores
de los mas profundos recuerdos
viernes, 18 de noviembre de 2011
La hoja
Simplemente una hoja entre mis manos, y aun así no logro identificarla.Es perfecta ,blanca como el algodón, blanca como una nube que cruza los cielos. Sus esquinas perfectamente cortadas en ángulos rectos, perfilan las manos del hombre que las diseño.
Tal vez un laborioso obrero, tal vez un tímido empleado de una papelera, tal vez un artista del papel.
No lo se, tan solo se que permanece en blanco y que no encuentro palabras para llenarla, por que definitivamente ese es su destino.
Allí desafiante esta sobre mi escritorio, esperando que poemas o frases ocupen un lugar donde ella oficiara de fondo.
Un cuento se esconde en mi cabeza, y a pesar del llamado de esa hoja de papel se niega a hacerse ver.
Tomo la hoja nuevamente entre mis manos y la sensibilidad de mis sentidos intentan comprender la textura de su ser.
Dime hoja ¿Has sido árbol alguna vez?.
Ella no responde a mi pregunta , pero en su textura reconosco la textura de una hoja verde brillando al sol en un bosque frondoso en algún lugar de no se donde.
Alguien se atrevió a cortar su tronco ,alguien se atrevió a convertirla en celulosa junto a sus hermanas.
Perdió el brillo del verde frondoso, perdió el brillo del sol y del aire diáfano de la mañana.
Y comprendo que fuiste vida en el universo, y yo torpemente intento darte vida en un triste verso que esta por nacer.
Tal vez un laborioso obrero, tal vez un tímido empleado de una papelera, tal vez un artista del papel.
No lo se, tan solo se que permanece en blanco y que no encuentro palabras para llenarla, por que definitivamente ese es su destino.
Allí desafiante esta sobre mi escritorio, esperando que poemas o frases ocupen un lugar donde ella oficiara de fondo.
Un cuento se esconde en mi cabeza, y a pesar del llamado de esa hoja de papel se niega a hacerse ver.
Tomo la hoja nuevamente entre mis manos y la sensibilidad de mis sentidos intentan comprender la textura de su ser.
Dime hoja ¿Has sido árbol alguna vez?.
Ella no responde a mi pregunta , pero en su textura reconosco la textura de una hoja verde brillando al sol en un bosque frondoso en algún lugar de no se donde.
Alguien se atrevió a cortar su tronco ,alguien se atrevió a convertirla en celulosa junto a sus hermanas.
Perdió el brillo del verde frondoso, perdió el brillo del sol y del aire diáfano de la mañana.
Y comprendo que fuiste vida en el universo, y yo torpemente intento darte vida en un triste verso que esta por nacer.
miércoles, 16 de noviembre de 2011
El perfume de los tilos me adormece en las mañanas de mi ciudad y con mi mate debajo del brazo cruzo mi barrio con el desden que me han dado los años.
Los pájaros no dejan de trinar desde las frescas copas de los arboles que se inclinan reverencian do a la ciudad.
Un perro grande bosteza en el portal de un viejo caserón, fiel imagen de sus dueños y del paso de un tiempo que quizás tal vez halla sido mejor.Lentamente se va despertando el barrio entre bostezos y la pereza de los que no quieren ir al trabajo.
El ruido del camión de los basureros rompe el silencio junto con la gurisada que divertida cuadras mas abajo rumbea para la escuela.
Las persianas de los talleres rechinan con la insoportable molestia que le provoca a mis pocos dientes, entonces mi calvicie se comienza a calentar justo cuando el sol irrespetuoso de mis años no deja de crecer en el horizonte.
Camino lento, no tengo prisa pues ya le robe al tiempo su tiempo y el a mi, mi sonrisa.
Conservo los sueños de juventud,y la maldita y traicionera memoria, revive mi vida, junto a la pesadez y lentitud de mis pasos.
Perdida esta ya la tersura de mi piel, mis manos temblorosa y manchadas intentan verter el agua caliente en un mate que se ha puesto tan viejo como yo.
Mientras tanto mi humanidad se planta frente a un kiosco de diarios y un joven con la insolencia de sus jóvenes años me pregunta ¿Que va a llevar DON?
No le respondo, con mi mano izquierda temblorosa señalo un diario casi que al hazar,busco entre mis bolsillos unas monedas, pago y me retiro lentamente hacia un banco frente al mar.
Aquí el mundo vuelve a detenerse, son ese olor a mar, las olas rompiendo blancas y saladas en la playa y el griterío incesante las gaviotas que revolotean muy cerca de los barcos de los pescadores.
Mis anteojos redondos y cargados de aumento me permiten leer el diario,ya me aburren las noticias policiales, las políticas, y las deportivas, entonces busco las necrologicas y descubro que la han matado.
Era mujer joven y fresca por donde pasaba dejaba su perfume y rebeldía era orgullosa y amada por innumerable cantidad de hombres.
Pero hoy me entere que la habían matado otros... hombres.
Disfrazados de modernidad y tecnología, gritando a todos que ellos eran el futuro, y con su futuro violento y egoísta la mataron, hablo de mi Libertad.
Los pájaros no dejan de trinar desde las frescas copas de los arboles que se inclinan reverencian do a la ciudad.
Un perro grande bosteza en el portal de un viejo caserón, fiel imagen de sus dueños y del paso de un tiempo que quizás tal vez halla sido mejor.Lentamente se va despertando el barrio entre bostezos y la pereza de los que no quieren ir al trabajo.
El ruido del camión de los basureros rompe el silencio junto con la gurisada que divertida cuadras mas abajo rumbea para la escuela.
Las persianas de los talleres rechinan con la insoportable molestia que le provoca a mis pocos dientes, entonces mi calvicie se comienza a calentar justo cuando el sol irrespetuoso de mis años no deja de crecer en el horizonte.
Camino lento, no tengo prisa pues ya le robe al tiempo su tiempo y el a mi, mi sonrisa.
Conservo los sueños de juventud,y la maldita y traicionera memoria, revive mi vida, junto a la pesadez y lentitud de mis pasos.
Perdida esta ya la tersura de mi piel, mis manos temblorosa y manchadas intentan verter el agua caliente en un mate que se ha puesto tan viejo como yo.
Mientras tanto mi humanidad se planta frente a un kiosco de diarios y un joven con la insolencia de sus jóvenes años me pregunta ¿Que va a llevar DON?
No le respondo, con mi mano izquierda temblorosa señalo un diario casi que al hazar,busco entre mis bolsillos unas monedas, pago y me retiro lentamente hacia un banco frente al mar.
Aquí el mundo vuelve a detenerse, son ese olor a mar, las olas rompiendo blancas y saladas en la playa y el griterío incesante las gaviotas que revolotean muy cerca de los barcos de los pescadores.
Mis anteojos redondos y cargados de aumento me permiten leer el diario,ya me aburren las noticias policiales, las políticas, y las deportivas, entonces busco las necrologicas y descubro que la han matado.
Era mujer joven y fresca por donde pasaba dejaba su perfume y rebeldía era orgullosa y amada por innumerable cantidad de hombres.
Pero hoy me entere que la habían matado otros... hombres.
Disfrazados de modernidad y tecnología, gritando a todos que ellos eran el futuro, y con su futuro violento y egoísta la mataron, hablo de mi Libertad.
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